Rodolfo Sancho estrenará ‘Isabel’, en La 1, y ‘Vidas robadas’, en Antena 3
“Me veo distinto, más maduro”
Es el prototipo del nuevo galán y hasta presentará un programa de buceo.
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Rodlfo Sancho, en racha
Aunque se define como un hombre tranquilo parece que le ha llegado el momento de arriesgar. “La buena racha dura y hay que aprovecharla”, asegura Rodolfo Sancho, a quien veremos pronto interpretando a Fernando el Católico en Isabel –siempre que TVE no retrase su emisión a 2013 debido a problemas económicos– y buscando a un hermano gemelo, en Vidas robadas, una miniserie sobre tráfico de niños que en breve emitirá Antena 3.
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Su próximo reto: explorar los océanos
El actor, de 37 años recién cumplidos, se entrega de lleno a cada personaje. Sigue pareciendo ese chico maduro para su edad a quien le encanta hacer de galán, tal vez porque el tiempo ha jugado a su favor. Además también le gusta experimentar y por eso ha dicho sí a un proyecto innovador para televisión: ¡explorar los océanos como buceador! Algo pasa con Rodolfo…
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-¿Cuándo decidiste ser actor?
-Lo descubrí de pequeño, cuando iba con mi padre [Sancho Gracia] a aquellas grabaciones con miles de carromatos, doncellas, soldados… A los 5 o 6 años aquel mundo me parecía mágico, pero la decisión real la tomé de más mayor, siendo casi adulto, cuando asumí que esto es lo que sabía hacer.
-¿Eras un chaval atrevido?
-No, era más bien tímido e introvertido. Pero esa vergüenza no me ha impedido ser actor.
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-Tu infancia fue distinta?
-No, no, en absoluto. Jugaba con mis amigos a las canicas o al fútbol y nadie tuvo que explicarme que mi vida era normal, aunque de vez en cuando visitara a mi padre en un plató o en el teatro.
-¿Cuáles fueron tus ídolos?
-Amo el deporte y podría haber sido mi otra opción. No juego mal al tenis y al fútbol y me gustaban John MacEnroe y Emilio Butragueño.
-¿Y en el cine?
-¡Me he visto todas las películas de John Wayne!
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-Tuviste tu primer éxito con 20 años, en ‘Al salir de clase’. ¿Cómo lo viviste?
-Era joven, pero ya conocía la profesión por dentro. Por eso he sido siempre muy agradecido. Me sentía muy afortunado y era consciente de mi suerte.
-¿Ser hijo de Sancho Gracia marca?
-No. Antonio Cuadri, el director de ‘Al salir de clase’, se enteró cuatro meses después de que empezáramos. Además, mi padre se llama Félix y yo llevo su apellido real… Es algo que me ha pasado muchas veces, y nunca me ha molestado, la verdad.
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-O sea, que has tenido que trabajar duro.
-Sí, hacer una primera serie de éxito no garantiza nada. Luego he tenido que hacer muchos papeles pequeñitos. Aunque siempre he sido consciente de que esto sería así. Está claro que hasta los treinta y tantos no estás consolidado en esta profesión… Y es que nadie nace siendo estrella.
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-Tu padre dice que fuiste un chico muy independiente. ¿Alguna ves te has arrepentido de tus decisiones?
-Sinceramente, no. De momento estoy contento. A veces he tenido que tomar decisiones duras y a lo mejor no han sido acertadas… Pero no acostumbro a arrepentirme.
-Fuiste padre muy joven.
-Eso sí que marca tu camino. Me llenó de responsabilidad, también de voluntad para buscarme la vida y en ese sentido crecí mucho.
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-Eres ateo y vestir sotana en ‘La señora’ te creo algún dilema. ¿No te pasará igual con Fernando el Católico?
-El padre Ángel no cambió mi punto de vista, ¡era tarde para hacer la comunión [risas]! Los personajes, como ocurre con Fernando, me hacen comprender mejor al ser humano.
-¿Y hacer de galán?
-Nunca trabajo un personaje para que sea un galán. Aunque no me molesta si lo son, ¡cuántos galanes hay en el cine! Además, creo que es un proceso del actor, y el físico te lleva a ciertos lugares. Eso hay que asumirlo.
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-¿Estás ahora en un punto de inflexión en tu carrera?
-No sé, sí me veo distinto. Tendrán que ver los años, y no dejo de sorprenderme. Parece que vivo en constante cambio. Sin embargo, soy un tipo bastante tranquilo e intento no sufrir demasiado, incluso cuando me tengo que enfrentar a una época sin trabajo. Desesperarse no es la mejor opción.
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-¿Ya ha llegado el papel de tu vida?
-Cada vez que me llega un personaje creo de verdad que lo es, no pierdo la ilusión porque si no me aburriría. Y siempre pienso que el siguiente será mejor, me aportará más y tendrá más éxito. Necesito pensar así.
-Y te has negado a hacer…
-Aquellos papeles que no encajaban con el momento que estaba viviendo. Por suerte, hace mucho que no me pasa, llevo una racha larga así y disfruto mucho con todo lo que hago.
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-¿Para cuándo una comedia?
-No sé… Tendría que pensarlo mucho. No obstante, cada vez que puedo le doy un tinte de comedia a mis personajes, como al protagonista de la ‘Vidas robadas’ [Antena 3]. Prefiero personajes que lleguen al público, aunque no sean simpáticos. No sé si podría hacer una comedia en la que estás riéndote hora y media. Me parece un género muy complicado.
-¿De qué se ríe Rodolfo Sancho?
-Me gusta el humor negro, aunque también me río con actores como Ben Stiller…
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-¿Y qué sensaciones tendrá el público con Fernando el Católico?
-Quizá sirva para bajar del pedestal a un personaje histórico tan importante y dotarlo de humanidad. Les sucede a todos en ‘Isabel’.
-¿Cómo era el marido de la reina?
-Era un tipo enérgico e intenso, pero bastante divertido, un poco bipolar creo yo. Aunque siempre compartió el poder con su esposa, y eso le hacía excepcional.
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-¿Y cómo será tu rol en ‘Vidas robadas’?
-Crearlo ha sido una labor conjunta con la directora, Belén Macías. Juan, mi personaje, es un chico muy tierno y a través de él se entenderá este drama tan tristemente de actualidad como es el caso de los niños robados. Pero hemos evitado que fuera un personaje oscuro.
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-También te veremos de 'Aníbal Larra en La Redota', una historia de Artigas.
-Sí, es un hombre muy complejo y desarraigado, un militar español que ha matado. La historia transcurre en Uruguay y muestra también el trasfondo más dramático de la emigración. Está incluido en la serie 'Libertadores'.
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-Y has participado en la favorita de los Goya, ‘No habrá paz para los malvados’.
Estoy contento por Jose Coronado y por el director, Enrique Urbizu, a quien le costó tanto sacar adelante esta estupenda película. Le agradezco que contara conmigo.
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-¿Y ahora qué?
-En abril empezaremos con la segunda temporada de ‘Isabel’ [siempre que los recortes a TVE lo permitan], pero entre medias tengo un proyecto que me gusta mucho, como presentador de un programa de buceo en TVE. Viajaré con las cámaras y el traje de buzo a Indonesia y Malasia.
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-¿Qué crees que el público valora de ti?
-No lo sé, yo intento actuar siempre desde la sinceridad. Puede sonar a tópico, pero es mi modo de contar las cosas, desde dentro y abriéndome a los demás.
-Fuera del trabajo no te gustan mucho las cámaras…
-Ni me gusta ni me apetece. No tengo necesidad de exponerme tanto.
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-Una lección para los jóvenes actores. ¿Siguen siendo las cosas igual?
-Sí, ¿por qué no? Los gritos que le lanzaban a Elvis Presley son iguales a los que escucha Justin Bieber. Es el mismo fenómeno. Ahora veo a los jóvenes actores con cariño y ojalá les vaya bien a todos, aunque lo digo desde la certeza de que no siempre será así. Cuando tienes 20 años compites con otros 200 como tú; a los 30, con 50, y cuando tienes 40 años ya hay muchos menos…
-Tú tienes alma de rockero…
-Sí, me gusta mucho el rock pero tampoco desprecio otros estilos como el rap o el reggae. No me cierro. Y sigo tocando la batería.
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-Unbuen remedio para la crisis.
-Es complicado. A alguien que controlaba los números se le han ido de las manos. No sé qué parte de la crisis es real y cuál es provocada.
-¿A qué le tienes miedo?
-Si acaso que le ocurra algo a mi hijo. Por lo demás, intento no pensar en negativo y disfrutar de los días soleados. No soy un obsesionado del futuro, yo vivo el día a día.
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